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miércoles, 24 de febrero de 2010

POEMAS DE LA VANGUARDIA

ULTRAÍSMO

DOMINGO

Los campanarios
con las alas abiertas
bajo el cielo combado
En los cristales
hay bandadas de luz
Y coplas anidadas en los árboles
Las veinticuatro horas
cogidas de la mano
bailan en medio de la plaza
Y el sol alborozado voltea la mañana
Pedro Garfias: El ala del sur, 1926

AMANECER

Infladas las mejillas
soplaba el viento en la llamita azul
de la mañana
Por la llanura
navegaban
las colinas
Y los árboles prófugos
volaban encendidos como globos
Sonreía
el cascabel del alba
Enredada en la luz
una estrella gemía
rezagada
Pedro Garfias: El ala del sur, 1926

CREACIONISMO

ÁNGELUS

Sentado en el columpio
el ángelus dormita
Enmudecen los astros y los frutos
Y los hombres heridos
pasean sus surtidores
como delfines líricos
Otros más agobiados
con los ríos al hombro
peregrinan sin llamar en las posadas
La vida es un único verso interminable
Nadie llegó a su fin
Nadie sabe que el cielo es un jardín
Olvido
El ángelus ha fallecido
Con la guadaña ensangrentada
Un segador cantando se alejaba
Gerardo Diego Imagen (1922)


ESTÉTICA


Estribillo Estribillo Estribillo
El canto más perfecto es el canto del grillo
Paso a paso
Se asciende hasta el Parnaso
Yo no quiero las alas de Pegaso
Dejadme auscultar
El friso sonoro que fluye de la fuente
Los palillos de mis dedos
Repiquetean ritmos ritmos ritmos
En el tamboril del cerebro
Estribillo Estribillo Estribillo
El canto más perfecto es el canto del grillo
Gerardo Diego Imagen (1922)

SURREALISMO

NACIMIENTO DE CRISTO

Un pastor pide teta por la nieve que ondula
blancos perros tendidos entre linternas sordas.
El Cristito de barro se ha partido los dedos
en los tilos eternos de la madera rota.
¡Ya vienen las hormigas y los pies ateridos!
Dos hilillos de sangre quiebran el cielo duro.
Los vientres del demonio resuenan por los valles
golpes y resonancias de carne de molusco.
Lobos y sapos cantan en las hogueras verdes
coronadas por vivos hormigueros del alba.
La luna tiene un sueño de grandes abanicos
y el toro sueña un toro de agujeros y de agua.
El niño llora y mira con un tres en la frente,
San José ve en el heno tres espinas de bronce.
Los pañales exhalan un rumor de desierto
con cítaras sin cuerdas y degolladas voces.
La nieve de Manhattan empuja los anuncios
y lleva gracia pura por las falsas ojivas.
Sacerdotes idiotas y querubes de pluma
van detrás de Lutero por las altas esquinas.
Federico García Lorca Poeta en Nueva York (1929-1930)
NIÑA AHOGADA EN EL POZO (GRANADA Y NEWBURG)
Las estatuas sufren por los ojos con la oscuridad de los
ataúdes,
pero sufren mucho más por el agua que no desemboca.
Que no desemboca.
El pueblo corría por las almenas rompiendo las cañas de los
pescadores.
¡Pronto! ¡Los bordes! ¡Deprisa! Y croaban las estrellas
tiernas.
...que no desemboca.
Tranquila en mi recuerdo, astro, círculo, meta,
lloras por las orillas de un ojo de caballo.
...que no desemboca.
Pero nadie en lo oscuro podrá darte distancias,
sin afilado límite, porvenir de diamante,
...que no desemboca.
Mientras la gente busca silencios de almohada
tú lates para siempre definida en tu anillo,
...que no desemboca.
Eterna en los finales de unas ondas que aceptan
combate de raíces y soledad prevista,
...que no desemboca.
¡Ya vienen por las rampas! ¡Levántate del agua!
¡Cada punto de luz te dará una cadena!
...que no desemboca.
Pero el pozo te alarga manecitas de musgo.
insospechada ondina de su casta ignorancia,
...que no desemboca.
No, que no desemboca. Agua fija en un punto,
respirando con todos sus violines sin cuerdas
en la escala de las heridas y los edificios deshabitados.
¡Agua que no desemboca!
Federico García Lorca Poeta en Nueva York (1929-1930)

FUTURISMO

UNDERWOOD GIRLS

Quietas, dormidas están,
las treinta, redondas, blancas.
Entre todas
sostienen el mundo.
Míralas, aquí en su sueño,
como nubes,
redondas, blancas, y dentro
destinos de trueno y rayo,
destinos de lluvia lenta,
de nieve, de viento, signos.
Despiértalas,
con contactos saltarines
de dedos rápidos, leves,
como a músicas antiguas.
Ellas suenan otra música:
fantasías de metal
valses duros, al dictado.
Que se alcen desde siglos
todas iguales, distintas
como las olas del mar
y una gran alma secreta.
Que se crean que es la carta,
la fórmula, como siempre.
Tú alócate
bien los dedos, y las
raptas y las lanzas,
a las treinta, eternas ninfas
contra el gran mundo vacío,
blanco en blanco.
Por fin a la hazaña pura,
sin palabras, sin sentido,
ese, zeda, jota, i...
Pedro Salinas Presagios (1923)

DADAÍSMO


La niña llama a su padre:
"Tatá, dadá".
La niña llama a su madre:
"Tatá, dadá".
Al ver las sopas,
la niña dijo:
"Tatá, dadá".
Igual al ir en tren,
cuando vio la verde montaña
y el fino mar.
"Todo lo confunde", dijo
su madre. Y era verdad.
Porque cuando yo la oía
decir: "Tatá, dadá",
veía la bola del mundo
rodar, rodar,
el mundo todo una bola,
y en ella papá, mamá,
el mar, las montañas, todo
hecho una bola confusa;
el mundo: "Tatá, dadá".
Pedro Salinas

1 comentario:

  1. Bien por la pequeña antología, pero echo en falta algún pequeño comentario vuestro sobre los textos...

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